“Tengo la bikini más cara del club. Es de marca con una hebilla dorada que separa mis recientemente retocadas siliconas. Ardo en el pecho cada diciembre. La hebilla tiene grabadas las letras de la diferencia: S-A-R-K-A-N-Y; y el estampado es de reptil. Camino deidades, cada paso es una foto para la revista Hola!, mirando a estas gordas revolcarse en su propia transpiración, con sus trajes de baño enterizos, rasguñados por el cloro berreta de sus pelopinchos”.

En este ensayo poético, Gonzalo Zuloaga construye puntos de tensión entre el orden establecido, el lenguaje, la sexualidad y las distintas formas de habitar nuestros cuerpos (o los cuerpos ajenos); entre relatos de la infancia, de los primeros encuentros con el morbo, el sexo y la destrucción; entre testimonios y poemas, los enfrentamientos con la muerte, lo grotesco, lo kitsch, las sobras, los residuos y la purria. Con una prosa poética furiosa, que cala hondo y arranca lo podrido y lo oculto, "La pobre de las chetas" interpela al lector sin dejarle una salida fácil: solo queda sucumbir ante los relatos, y dejarse atravesar.

Floreana Alonso

La pobre de las chetas - Gonzalo Zuloaga

$1.500,00
La pobre de las chetas - Gonzalo Zuloaga $1.500,00
Entregas para el CP:

Medios de envío

 

“Tengo la bikini más cara del club. Es de marca con una hebilla dorada que separa mis recientemente retocadas siliconas. Ardo en el pecho cada diciembre. La hebilla tiene grabadas las letras de la diferencia: S-A-R-K-A-N-Y; y el estampado es de reptil. Camino deidades, cada paso es una foto para la revista Hola!, mirando a estas gordas revolcarse en su propia transpiración, con sus trajes de baño enterizos, rasguñados por el cloro berreta de sus pelopinchos”.

En este ensayo poético, Gonzalo Zuloaga construye puntos de tensión entre el orden establecido, el lenguaje, la sexualidad y las distintas formas de habitar nuestros cuerpos (o los cuerpos ajenos); entre relatos de la infancia, de los primeros encuentros con el morbo, el sexo y la destrucción; entre testimonios y poemas, los enfrentamientos con la muerte, lo grotesco, lo kitsch, las sobras, los residuos y la purria. Con una prosa poética furiosa, que cala hondo y arranca lo podrido y lo oculto, "La pobre de las chetas" interpela al lector sin dejarle una salida fácil: solo queda sucumbir ante los relatos, y dejarse atravesar.

Floreana Alonso